Resignificar
Hola!
Siempre es un regalo para mí que estés del otro lado. Gracias por eso!
Escribo para vos y para mí, también… Es un proceso muy interesante el “poner en palabras” lo que vivimos. Lo que vivimos es un complejo de emociones, pensamientos, sensaciones corporales, vibraciones energéticas…
A veces vamos tan rápido por la vida, que no nos detenemos a “nombrar” lo que estamos viviendo.
Hoy quiero compartir con vos lo valioso que es para mí,
entrenar el “resignificar” a diario.
Si me estás leyendo, nada en tu vida te mató.
Y eso es MUY importante de valorar y agradecer. Haya sido tan doloroso como sientas que fue, estamos vivos, juntos, ahora.
Lo que pasó no lo podemos cambiar. Nada del pasado podemos cambiar. (entendamos por “pasado” todo, absolutamente todo, lo sucedido hasta este instante que leíste instante).
Lo que sí podemos hacer, es dar un nuevo significado a “lo que sucedió”. Eso es Resignificar
Para qué?
Para “sentir” diferente. Y desde ese sentir distinto, podemos hacer distinto.
Cambiaremos lo sucedido? No. Cambiaremos tu relación con el suceso.
Eso puede, a su vez, volver a cambiar tantas veces como sea necesario para tu bienestar.
Hace 22 años, el 22 de septiembre, también fue lunes. Y en esa madrugada falleció una hija mía, Candela.
Solo en el 2008, en el 2014 y este 2025, volvió a ser “Lunes 22 de Septiembre”.
Quienes comparten la vida conmigo, pueden atestiguar lo que celebro la vida! También los 22 de septiembre.
Yo elijo darle a cada “primavera” un significado que me abrace, que me contenga, que me permita avanzar y continuar la feliz vida que construí hasta acá y que sigo construyendo.
Podría quedarme de luto eternamente. Motivo de sobra, si los hay!
Creo que muchas personas pueden estar viviendo un duelo y quizás, solo quizás, estas líneas, alivien su proceso.
No es necesario que se muera un hijo para vivir un duelo. Duelamos cuando consideramos haber perdido algo, o a alguien.
Aplica a oportunidades, relaciones, personas, objetos con valor sentimental, etc.
El dolor del momento es inevitable. Continuar sufriendo por lo mismo con el correr del tiempo, es TU responsabilidad.
Cuando digo respons/ habilidad, me refiero a tu capacidad de responder.
No puedo cambiar que Candela haya fallecido. Sí puedo elegir vivir sin sufrir por ello.
La extraño? Obvio!
A veces la lloro? Obvio!
Eso no impide que honre su vida y la mía, haciendo cada día lo necesario para que valga ser vivido intensamente.
Amo la primavera! Fue en ese inicio de primavera, que la tuve en mis brazos por última vez. Cómo para no amar la fecha!
Elijo quedarme con lo bonito de haber sido su mamá, el tiempo que pudimos compartir.
Sigue siendo mi hija. Sigo siendo su madre. Aún en su ausencia, elijo sentirla presente.
Elijo SER feliz. De esa manera, también son felices al verme, todos a quienes amo y me aman: mi hijo, mi nuera, mi esposo, mi familia sanguínea y todos quienes forman parte de mi familia elegida.
Esa es la libertad que tenemos los seres humanos. El poder de decisión. La capacidad de elegir.
En este relato, la elección de cómo relacionarme con la muerte.
A mí me sirve creer que está bien, que cada colibrí que me visita a diario, es ella dándome ese alivio.
A mí me sirve creer que cada primavera es una nueva oportunidad que me regala la vida, para celebrar, para agradecer … por todo y por tanto!
Vos también podés dar un nuevo significado a lo que sea que hoy aún crees suficiente motivo para sufrir.
Puedo acompañarte en el proceso de aprender a hacerlo.
Ojalá hayan sido estas líneas lo que necesitabas leer ahora.
De corazón, deseo que hayas visto lo posible que es elegir como vivir.
Que con cada decisión, construimos la vida que queremos.
De vos depende tu presente y tu futuro. Sea cual sea tu pasado.
Espero tu contacto.
Te abrazo hasta que nos volvamos a encontrar.























